-Si no ganamos en primera vuelta, nos joden-, dijo Gustavo Petro en su último allanamiento televisivo. Y, sí: ¡los jodemos! Porque ganar en primera vuelta significaría desterrar de una vez la corrupción, el terrorismo, las malas maneras, la delincuencia y todas las aberraciones a las que nos han sometido en los últimos cuatro años; significaría joder a los sinvergüenzas que se entronizaron en el gobierno y nos tienen dominados y oprimidos; significaría acabar de tajo tanta desvergüenza, que nos hace quedar en ridículo permanentemente ante el mundo; significaría darles el golpe final a la impunidad y al poder de las mafias que han permeado todas las esferas del Estado; sería joder a la izquierda comunista, para volver a vivir en paz, armonía, progreso y desarrollo; sería retornar a la civilización de la institucionalidad, y abandonar las cavernas de la satrapía que hoy padecemos.
Si eso es joderlos, por fin estamos de acuerdo en algo con Petro: ¡los jodemos! ¿Y acaso eso no es lo que necesita el país? ¿Acaso no es lo que buscamos los colombianos de bien, para volver a creer en lo nuestro y recuperar el espacio que este Gobierno le concedió al terrorismo, la delincuencia y la barbarie? ¡Claro! Por eso el temor de Cepeda y Petro, al ver que solo ganan en las encuestas amañadas y que, ni con esos engaños, son capaces de superar el techo que la realidad les impone.
Y es comprensible. Todo en este Gobierno está diseñado para una eternización que hoy se estrella con la realidad. Hoy, cuando ven un fervor popular clamando el relevo de la ignominia por la decencia, y de las vías de hecho por las de derecho, sienten que fue en vano tanto atropello y que más temprano que tarde estarán respondiendo ante los tribunales humanos (o divinos) por sus desafueros. ¡Por eso el desespero!
Entonces, precisamente lo que hay que hacer para salvar a Colombia, es joderlos ganando nosotros en primera vuelta. ¿Y quiénes somos nosotros? Los que respetamos el país, la nacionalidad, el territorio, la ley, la institucionalidad, la decencia y las buenas costumbres.
Los que luchamos para conservar los valores patrióticos y derrotar a quienes han puesto los derechos de los delincuentes por encima de los de las víctimas. Los que aceptamos el mandato de la democracia y los fallos de los jueces aunque nos sean adversos. Los que acatamos la Constitución y la ley, y conservamos la esperanza de volver a respirar un aire de paz, recuperando lo que nos han quitado a través de la connivencia y la permisividad gubernamental.
Y estoy convencido de que sí vamos a joderlos. ¡Orgullosamente convencido, porque se siente en el fervor en la gente! Y porque joderlos a ellos, es entregarles a las nuevas generaciones una patria libre, poderosa, pujante, organizada y democrática. ¡Y tiene que ser en primera vuelta! ¡Es nuestra obligación! ¡Hay que gritarle al mundo, el primero de junio, que Colombia amaneció Firme por la Patria!
30 Abr, 2026
¡Los vamos a joder!
Precisamente lo que hay que hacer para salvar a Colombia, es joderlos ganando nosotros en primera vuelta. ¿Y quiénes somos nosotros?