El Bosque Popular no avanza
Señor director:
Poco es lo que ha cambiado el Bosque Popular el Prado desde la época en que un alcalde negoció lo que era el Club Campestre de Manizales para convertirlo en una zona de recreación de la ciudad. Lo visitamos en compañía de unos familiares en estos días y nos pudimos enterar que algo le falta para ser popular: por ejemplo, unas atracciones mecánicas como las del Parque del Café, en el Quindío; una línea 4 o 5 del cable aéreo; unos toboganes; una media torta para espectáculos; en fin, una serie de cosas que no necesariamente podrían pagarse con el dinero municipal sino que se adjudicarían por concesión. Es que el Bosque Popular, que yo recuerde, ni avanza ni retrocede; es decir, se quedó en un punto en el que “ni pa’tras ni pa’delante”, como decía mi abuelo.
Bernardo Molina Marulanda
Lenguaje de anticívicos
Señor director:
Es desafortunado y de muy mal gusto que algunos aspirantes a la Presidencia de Colombia 2026- 2030 apelen a feas adjetivaciones contra el valioso y querido departamento de Antioquia. Se fomenta con esos arrebatos de anticivismo, más profundización de la polarización, que está haciéndole tanto daño a la armonía y la paz, que deben existir entre los colombianos. Esas salidas nada elegantes definen al que las utiliza como personas nada cumplidoras del deber: ser agentes de paz, como lo manda la Constitución.
Se crece el infortunio cuando la malhadada situación de maltrato e indecencia se vive entre los más altos dignatarios de la República, apaleada e irrespetada por desavisados y desocupados.
Rogelio Vallejo Obando